Un absceso es una bolsa en la piel o membrana, generalmente llena de pus. Puede presentarse en cualquier parte del cuerpo del reptil, pero aquellos que son encontrados debajo de la piel (abscesos subcutáneos) son los más fáciles de identificar.
Síntomas y Tipos
Como se señalara anteriormente, los abscesos se encuentran llenos de pus. Debido a ello, el área alrededor del absceso puede presentar enrojecimiento o irritación. Y el reptil puede incluso arañarse debido a la incomodidad que la produce.
En las víboras, el pus no es líquido, como en otros animales, sino más bien de una consistencia similar a la del queso. Debido a la densidad del pus, los abscesos en las víboras tienen una textura más dura que en aquellos de otros reptiles.
Causas
Los abscesos se originan en infecciones bacterianas. No obstante, aquellos que son internos (e infectan múltiples órganos y sitios fisiológicos) son causados por septicemia – una infección bacteriana en la sangre.
Diagnóstico
Los abscesos internos pueden ser diagnosticados mediante exámenes de sangre o rayos X en el reptil. Cuando sea posible, también deberá examinarse el pus del absceso interno.
Tratamiento
Para el tratamiento se suministran antibióticos a los reptiles. Luego de eliminada la infección, el veterinario puede aplicar antibióticos localmente (generalmente a través de inyecciones) para tratar el absceso.
La cirugía no siempre es una opción para los abscesos, y sólo debería ser efectuada bajo la supervisión de un profesional.















