Los reptiles se pueden infectar con un parásito interno directamente o por medio de un vector (ej. otros animales).
Un tipo de parásito interno, el gusano spirurida, infecta múltiples órganos y sistemas en reptiles, incluyendo el revestimiento interior del estómago, cavidades corporales, o vasos sanguíneos. Pertenece a la especie Dracunculus de los endoparásitos – parásitos que viven dentro de otro organismo.
Síntomas y Tipos
Las llagas en la piel son los síntomas más comunes para reptiles infectados con el gusano spirurida. Otros síntomas dependen de la ubicación del parásito.
Causas
Los mosquitos y garrapatas, u otro organismo intermediario similar, puede transferir el gusano spirurida de un animal infectado a un reptil saludable. Por lo tanto si su reptil ha estado en cautiverio por un largo tiempo, la probabilidades que se infecte con el gusano spirurida son bajas. A la inversa, los reptiles que permanecen en la intemperie o viven con muchos animales son más susceptibles a la infección del parásito.
Tratamiento
Una vez diagnosticado, el tratamiento del gusano spirurida es por lo general de naturaleza ambiental. Necesita aumentar la temperatura del hábitat del reptil a un rango entre 95 grados Fahrenheit y 98 grados Fahrenheit (35 grados Celsius a 37 grados Celsius) por uno o dos días. Es importante tener en cuenta que los reptiles de clima más frío pueden sufrir de problemas relacionados con el calor debido al incremento de su temperatura ambiental.















