El prolapso uretral es una condición donde el recubrimiento mucoso de la uretra de un animal cae fuera de lugar, a menudo moviéndose a la porción exterior de la abertura de la uretra (o vagina) —haciéndola visible. Esta caída fuera de lugar puede afectar muchas otras partes del cuerpo del animal, incluyendo la vejiga (tracto urinario) los órganos reproductivos y el sistema inmunológico. En muchos casos no se requiere un tratamiento específico, a menos que haya una condición médica subyacente más grave o en el caso de una infección.
Síntomas y Tipos
Una uretra prolapsada a menudo parece una masa de forma de guisante. La masa podría ser de color rojo o púrpura. Esta masa es advertida a menudo en el final del pene y puede agrandarse o inflamarse si el animal la lame excesivamente. En algunos casos la protuberancia puede sangrar en o alrededor de la uretra. Además, la mascota, generalmente tendrá problemas al orinar.
Causas
La excitación sexual puede producir que se desarrolle una masa en algunos casos; dado que presionará la parte abdominal interior. Otras causas posibles incluyen desarrollo anatómico anormal o irritación debido a la actividad sexual. Mientras que esto puede producirse en cualquier raza, los Boston Terriers y Bulldogs parecen ser más propensos a esta condición médica.
Diagnóstico
Luego del examen, hay varias causas subyacentes posibles, incluyendo:
- Enfermedad de la próstata
- Fracturas del pene
- Enfermedad testicular
- Enfermedades de la uretra
A menudo se usan los rayos X y otros tipos de diagnósticos por imágenes (Resonancia Magnética, Tomografía Axial computada, etc.) para descartar cualquier problema subyacente con la próstata o vejiga. La eyaculación puede en algunos casos ser útil para examinar la función corporal y también debido a que algunos problemas pueden sólo estar presentes durante la eyaculación del animal.
Tratamiento y Cuidado
Si hay una inflamación o riesgo de infección, a menudo se recetan antibióticos. La cirugía generalmente se recomienda en casos de intenso sangrado o dolor. En muchos casos no es necesario tratamiento, ya que con sólo el tiempo suficiente para permitir que el cuerpo del animal cure por si mismo.
Control
El riesgo de recurrencia es muy alto con esta condición médica, por lo que es importante que observe cualquier cambio físico.
Prevención
No hay actualmente medidas preventivas para esta condición médica. Si un animal muestra alta probabilidad de recurrencia, la castración es una opción.















