El shock es una condición clínica en la que hay una insuficiente irrigación sanguínea hacia los órganos vitales del gato como el corazón, hígado, riñones, etc. Generalmente causado por una hemorragia o trauma, el flujo reducido también disminuye la cantidad de oxígeno que llega a los órganos y, a cambio, afecta las funciones corporales del gato.
Síntomas y Tipos
Un gato en estado de shock suave mostrará síntomas tales como jadeo, pulso acelerado, transpiración fría, mientras que sus labios, encías y lengua se tornarán de un color rojo brillante. El gato también mostrará incapacidad de levantar su cabeza o mantenerse parado luego de un prolongado estado de shock. Otros síntomas pueden incluir:
- Ojos hundidos
- Pupilas dilatadas
- Respiración poco profunda (o acelerada)
- Un pulso débil y rápido
- Evacuación urinaria reducida
Causas
Una hemorragia severa, trauma o cualquier herida que causa daño extensivo a los tejidos pueden causar un shock mediante la reducción del volumen de sangre en circulación. Otras causas de shock en gatos incluyen el envenenamiento de la sangre debido a infecciones o alergias por drogas.
Diagnóstico
Muchos de los primeros síntomas de shock puede que no se observen o sean considerados leves – quizás cuando el gato se esfuerza en exceso o se encuentra muy excitado. Estos últimos síntomas son aquellos durante los cuales los dueños se dan cuenta y responden a la condición del gato. Su veterinario diagnosticará esta condición mediante la medición de la presión sanguínea, el pulso y el ritmo cardíaco, como así también al interrogarlo sobre cualquier signo inusual que el gato hubiera mostrado.
Tratamiento
Suministrarle los primeros auxilios a un animal en shock, es vital. Si el gato no está respirando, suminístrele respiración artificial. Si el gato está inconsciente trate de mantener las vías respiratorias despejadas removiendo cualquier mucosa en las vías respiratorias, saque fuera la lengua y mantenga la cabeza a una altura inferior al resto del cuerpo. Si el gato no muestra nada de pulso o latidos cardíacos trate de administrarle maniobras de resucitación.
Una vez que el gato se encuentra estabilizado, su veterinario tratará al gato de acuerdo con la causa subyacente del shock. Por ejemplo, una transfusión de sangre o una infusión de fluidos puede intentarse en caso de shock originado en una hemorragia severa, mientras que se pueden utilizar medicamentos cardiovasculares para mejorar la presión sanguínea. En caso de shock originado en infecciones bacterianas severas, es probable que el veterinario recete antibióticos para mejorar su condición.
Prevención
El shock puede ser prevenido buscando inmediata asistencia veterinaria durante incidentes de trauma o hemorragia. Su eficiencia en suministrarle los primeros auxilios antes de buscar asistencia profesional puede evitar en gran medida a que un shock suave se convierta en un shock severo.















