Giardiasis
La Giardiasis se refiere a una infección intestinal que es causada por el parásito protozoo giardia. Giardia es el parásito intestinal más común que se encuentra en humanos. La infección intestinal ocurre con mayor frecuencia en perros, aunque los gatos también pueden ser huéspedes. Los animales desarrollan la infección ingiriendo deshechos infecciosos (quistes) que han sido depositados en la materia fecal de otro animal. La contaminación puede ser por contacto directo o indirecto con el quiste infectado. Los organismos, una vez ingeridos, realizan su camino al intestino, a menudo causando diarrea. Por lo general el tratamiento es realizado sin necesitar hospitalización con un buen pronóstico.
Síntomas y Tipos
Los síntomas son más visibles en animales más jóvenes que en animales con edad y pueden ser tanto de naturaleza repentinas (agudas), temporarias (transitorias), discontinuas (intermitentes), o continuas (crónicas). En algunos casos, los animales exhibirán diarrea que es blanda, espumosa, grasienta, y con fuerte olor.
Causas
Una de las causas más comunes de la infección parasitaria es la ingestión de material fecal contaminada, ya que los quistes están encerrados dentro de las heces de los animales. En realidad, la causa más común es la transmisión por agua, ya que el parásito prefiere ambientes frescos y húmedos. Hasta el 50% de los cachorros jóvenes desarrollarán esta infección intestinal, y hasta el 100% de los animales encerrados en caniles la desarrollarán debido a la masiva exposición y la cercanía de los espacios compartidos. En gatos, la prevalencia es mucho menor—sólo el 11% es diagnosticado con la infección.
Diagnóstico
Su veterinario querrá descartar otras posibilidades de la infección intestinal como una digestión inapropiada (maldigestión), nutrientes no absorbidos (malabsorción), o una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) antes de recomendar una opción para el tratamiento. En gatos, su veterinario querrá diferenciar entre giardia y otras causas primarias de diarrea del intestino grueso. El organismo es primariamente detectado en las heces. Una muestra de material fecal normalmente es suficiente para analizar su presencia, aunque es posible tener en falso positivo.
Tratamiento y Cuidado
El tratamiento por lo general no requiere hospitalización salvo que el animal se haya vuelto enfermo y débil. Sólo los medicamentos prescriptos acompañados de baños son combinados para reducir la probabilidad de infección por repetición y para eliminar al parásito del cuerpo del animal. A menudo se requiere repetir los análisis fecales para confirmar que la infección haya sido eliminada, ya que una infección continua (crónica) puede causar debilidad al animal.
Control
Es importante observar por signos de deshidratación, especialmente en animales más jóvenes. También es importante para una recuperación exitosa administrar la medicación prescripta y llevar nuevamente al animal para revisarlo.
Prevención
Ya que el índice más alto de diseminar la infección es en un canil, busque lugares que ofrezcan espacios privados para mascotas para evitar la contaminación proveniente de otros animales.















