La enfermedad de Newcastle es una infección viral que es usualmente vista en las aves de corral, pero también puede ser vista en las aves mascotas. Esta causa diversos desórdenes pulmonares y de las vías respitatorias en las aves y desafortunadamente, la enfermedad de Newcastle no tiene cura ni tratamiento. Las aves afectadas con esta enfermedad también pueden diseminar rápidamente la infección a las aves saludables.
Síntomas y Tipos
Los síntomas para la enfermedad de Newcastle incluyen:
- Pérdida de apetito
- Pérdida de peso
- Estornudos
- Descargas nasales
- Descargas oculares
- Problemas respiratorios
- Diarrea (usualmente de color amarilla y verde brillante)
- Pérdida de coordinación
- Espasmos
- Cabeza oscilante
Las etapas avanzadas de la enfermedad de Newcastle pueden causar movimientos espasmódicos e involuntarios, parálisis de las patas y/o alas, contorciones del cuello, una ubicación de la cabeza poco natural y la dilatación de las pupilas de las aves. Sin embargo, no todas las aves infectadas despliegan los síntomas y éstas pueden morir repentinamente antes de desplegar los síntomas.
Causas
La enfermedad de Newcastle es diseminada a través de las descargas respiratorias encontradas en el aire, de alimentos y agua contaminada, de heces y de ambientes contaminados (como jaulas y cajas para anidar). Sin embargo, el contacto directo con las aves infectadas es la causa principal de la diseminación.
Tratamiento
Una vez diagnosticada, el veterinario pondrá en cuarentena a las aves infectadas y podrá realizarles la eutanasia ya que no hay tratamiento ni cura para la enfermedad. Además, todo caso sospechoso de la enfermedad de Newcastle tiene que ser reportado a las autoridades ya que la infección se disemina rápidamente en las aves de corral domésticas y esta es mortal.
El virus no es evidenciado cuando las aves son vacunadas y puestas en cuarentena. Por consiguiente, las aves nuevas importadas a los Estados Unidos tienen prohibido estar vacunadas.















